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 Cuando mi madre estaba tratando de levantarse, se escucharon otros tres golpes en la puerta, pensaba que ya mi corazón no podía con otro susto más…

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La lluvia torrencial seguía cayendo, mientras Carlos, Carla y la madre de ellos estaban en una pequeña habitación, perplejos, atónitos, sin saber cómo reaccionar, sabiendo que no había mas nadie en casa, sin embargo, por segunda vez, suenan tres golpecitos, alguien llamaba a la puerta.

Carlos dudaba si ayudar a su madre a levantarse, o ir a enfrentarse a quien tocaba para defenderse y proteger a su madre y hermana, mientras su hermana comienza a reírse a carcajadas, una de esas risas que no se pueden controlar, trataba de explicar pero no podía, así que con su mano señalaba el suelo, hacia la rendija entre la puerta y el suelo, donde se podía observar dos pequeñas patitas.

Mi madre preguntó si era un ave

Carla: ¿Carlos porqué lo estas contando de esta manera?

Es una historia maldita, así que cállate y déjame terminarla

Carla se levantó inmediatamente de la cama, siempre ha tenido debilidad por los animalitos, en especial por los pajaritos, así que abrió la puerta y al mirar, era un pequeño alado, absolutamente negro, tenebrosamente hermoso, y extrañamente, no nos tenía miedo.

Todos se quedaron mirándose unos a otros, a ver si alguno sabría explicar que hacía un cuervo dentro de la casa, Carla rompió el silencio, pues ella siempre le buscaba una solución lógica a todas las circunstancias…

Carla: yo lo digo, yo lo digo, es que estaba lloviendo y de seguro no quería mojarse, lo razonable es que estaba buscando refugio, y entró a la casa, o por lo menos eso fue que pensé en ese momento.

Carla no interrumpas, yo seguiré con la historia, la Señora Muerte, me dio el turno de hablar a mí…

Señora Muerte: Entonces, ¿seguirás contando la historia Carlos?, porque aún no entiendo que es lo que hacen en mi maldito aposento, y porqué tienes esas llaves en tus manos, son mías, me pertenecen.

Sí, lo sé Señora Muerte, ya termino de explicarle, para que entienda nuestra presencia aquí…

Carla agarró el cuervo, lo acariciaba como si fuera un gatito, mientras Carlos ayudaba a su madre a levantarse, todos bajaron a la sala para verificar si había alguna ventana abierta, por alguna tenía que haber entrado el ave, pero no, todo estaba cerrado, Carlos había cerrado todo, cuando a las 7pm comenzaba a llover.

Y a las 8 pm, el reloj de la sala comenzó a sonar, eso no es lo extraño, lo raro es que es un reloj antiguo, tenía décadas sin funcionar, es uno de esos con un gran péndulo, de los que en la parte de arriba tiene una puertica donde sale un pajarito cada vez que es una hora en punto, o eso les había explicado el padre de ellos, pero cuando la puertica se abrió, no salió nada, se escucharon las ocho campanadas, se abrió la puertica pero no salió nada.

El cuervo voló de las manos de Carla, se posó en la puertica, y dijo algo, sí, habló, todos saben que los animales no hablan, pero eso cuervo dijo claramente:

«Ella escapó de la muerte y vengo por su alma»

 

Del reloj salió una sombra negra que se tragó a la madre los chicos, y el cuervo se metió por la puertica y todo quedó nuevamente en silencio.

Carlos y carla aún siguen contándole a la muerte su historia, pero, ¿cómo fue que llegaron hasta allí? dentro de siete días contaré el final, mientras por favor escribe en los comentarios una alternativa.

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